92. ABInbev 2Es la sexta mayor adquisición en la historia corporativa mundial, la tercera si se incluye la deuda, y la más importante en Reino Unido

Las cervezas Budweiser y Peroni Nastro Azzurro tendrán el mismo dueño. La multinacional Anheuser-Busch InBev logró arrancar al final el acuerdo de su rival SABMillerpara hacerse con sus operaciones, tras hacerle una oferta que la valora en 106.000 millones de dólares (92.000 millones de euros). La compañía que combinará a los dos mayores productores de cerveza controlará la tercera parte del mercado mundial, pero tendrán que desprenderse de algunas marcas para poder superar el examen de la competencia.

Los números son enormes. La nueva AB InBev SABMiller tendrá una capitalización bursátil próximas a los 275.000 millones de dólares, suficiente para colocarla entre las 10 mayores compañías cotizadas del mundo. En su cartera combinará cerca de 400 marcas de cerveza, como Corona, Stella Artois, Grolsch y Pilsner Urquell, que le aportan una cifra de negocio anual de 55.000 millones, suficiente para convertirse en una de las mayores compañías de consumo del mundo y superará en 20 puntos porcentuales a Heineken, la tercera del negocio.

AB InBev cuenta con 16 cervezas que generan ingresos superiores a los 1.000 millones cada una. La integración de SABMiller le permitirá controlar el 30% de las ventas de cerveza a escala global y sería un actor dominante en EE UU, con el 70% del mercado. La empresa combinada ocupará además el primer o el segundo puesto en 24 de los 30 mayores mercados del mundo. Las dos empresas se repartirán los beneficios a partes iguales, de acuerdo con los términos pactados.

La nueva empresa, que tendrá su sede en Bélgica, buscará compensar la caída de las ventas que están registrando a escala global, especialmente en países emergentes como Brasil y China. La caída del 20% en el valor de la británica, junto a tipos de interés históricamente bajos, hizo que AB InBev moviera ficha. Pero si las últimas dos semanas de negociación fueron intensas, más complicado será convencer a los reguladores para que den el aprobado a la operación. Para ello tendrán que hacer concesiones.

Entre los activos de los que tendrían que desprenderse se cita las alianzas que SABMiller tiene con Molson Coors y CR Snow en China. El mercado se fija ahora en lo que harán las rivales Heineken y Carlsberg para no quedar fuera del proceso de consolidación ahora que la opción de fusionarse con SABMiller se cierra. En su caso podrían ser las principales interesadas en hacerse con los activos que se tengan que liberar en el marco de esta operación. El acuerdo contempla una provisión de 3.000 millones como compensación a la británica en caso de que la fusión no supere el examen.