90. VWDurante meses, probablemente años, se hablará del “caso Volkswagen” y se incluirá como caso de estudio en muchos cursos, seminarios, masters y demás; sin embargo, y mucho antes de que se conozcan todos los detalles de la historia, ya estamos en situación de extraer unas cuantas lecciones del asunto[1]:

  • Tu marca debe representar tus propios valores. Rasgos externos como ese “hecho en Alemania” nunca debe ser tu rasgo diferenciador.
  • No engañes al mercado nunca. La credibilidad se consigue a base de pequeños gestos, mucho trabajo y largo tiempo; se pierde cuando te pillan en la primera mentira.
  • La ética no es importante en los negocios, es imprescindible. Sin ética no sólo perderás la confianza de tus clientes, además se perderá la de tus proveedores, bancos, competidores, posibles inversores, etc.
  • Cuando se comete un error se asumen las consecuencias de verdad. Eso significa reparar el daño, pedir perdón y asumir las consecuencias quienes tomaron la decisión, las autorizaron o conociéndolas guardaron silencio.  Algo que al escribir estas líneas aún no ha ocurrido en el caso Volkswagen, por ahora solo ha dimitido el presidente que por cierto no ha dicho nada de devolver parte de su sueldo “porque él no sabía nada”.
  • La Responsabilidad Social Corporativa es una moneda de dos caras. Aprende a usar la buena.

En estos tiempos, en los que la industria alemana busca papel para limpiar las salpicaduras de Volkswagen, más vale reflexionar hasta qué punto nos conviene unir el prestigio de nuestras marcas a supuestos valores propios de un país.


[1]Antonio Postigo infinitopuntocero.com