noti-sunatSe debería considerar que las empresas que tengan saldos a favor de ejercicios anteriores o del período, puedan hacer uso del ITAN aplicándolo a cualquier otra obligación tributaria sin restricción alguna.

Por: Edgar Gómez Gallardo (*)

Cuando se dio la Ley 28424 en el 2004 que creaba el Impuesto Temporal a los Activos Netos (ITAN), se señalaba que tendría vigencia hasta el 2006; sin embargo, estamos por terminar el 2014 y aún permanece en vigencia. En tanto:

1. Se ha ingresado un proyecto de ley N° 3690/2014-PE, “ley que establece medidas para promover el crecimiento económico”, donde se contemplan modificatorias al ITAN en lugar de derogarse.

2. El 28 de julio de 2014, se aprueba el Plan Nacional de Diversificación Productiva (PNDP),donde en el eje 2 se contempla la “Adecuación de regulaciones y simplificación administrativa”, y en la línea de acción (i) señala “… se propondrá perfeccionar las regulaciones en áreas tales como la laboral, salud y medio ambiente…” y no contempla perfeccionar los aspectos tributarios que también son necesarios si se pretende atraer más inversiones y mejorar la competitividad, como por ejemplo el ITAN, que viéndolo desde el ángulo tributario, afecta a la competitividad de las industrias.

3. El ITAN es un impuesto que se aplica sobre los activos netos y estos comprenden especialmente maquinarias y equipos que precisamente son indispensables en las empresas manufactureras y similares para producir, dar valor agregado, transformar, elaborar productos que van a los mercados nacional y/o internacional; y la intensidad de utilización de estos activos también está condicionado por la competencia que se suscita en los mercados. Ello quiere decir que puede haber momentos o períodos en que las empresas tengan baja capacidad de operación con sus activos, pero evidentemente eso no interesa al gobierno que da las leyes pensando que los mercados no son cambiantes, y las empresas afectas al ITAN igual tienen que pagar el impuesto.

4. Si bien se contempla en la Ley del ITAN que, de tener crédito se puede utilizar contra pagos a cuenta o regularización del Impuesto a la Renta, pero ello debe aplicarse solo en “el ejercicio gravable al que corresponda”, es decir para el mismo período o año que se paga; y ¿qué sucede si la empresa aun así tiene saldos a favor o excesos de pagos? Pues la única alternativa contemplada en la ley, si fuera este el caso, es optar por la devolución. Sin embargo, realizar esta acción implica cumplir un conjunto de procedimientos. Lo descrito, ¿afecta o no a la competitividad de las empresas?, sea en tiempo, personal y horas dedicadas al tema, liquidez retenida o inmovilizada, oportunidades perdidas, etc.

5. En todo caso, en tanto lo “temporal” llegue a su fin o derogación, se debería considerar que las empresas que tengan saldos a favor de ejercicios anteriores o del período, puedan hacer uso del ITAN aplicándolo a cualquier otra obligación tributaria sin restricción alguna.

Si se desea realmente establecer mejores condiciones para que las inversiones vengan, las empresas crezcan, sean más solidas, mejoren su competitividad en los mercados sean nacionales y/o internacionales; debe tenerse en cuenta la corrección de este y otros “detalles” de tributación. Los análisis deben verse con la mirada del sector real que compite día a día en el mercado cambiante, y no sólo desde el ángulo de la simulación o teoría del escritorio.

(*) Asesor de Pyme. Profesor en la UNMSM. E-mail: eegg12@gmail.com

28 DE AGOSTO, 2014